18 de Enero de 2008
Primer Etapa, Conquista del Cusco
Sin duda El Perú, es el pais de los contrastes, he descubierto que es bipolar y sin previo aviso te lleva desde lo mas hermoso, hasta lo mas deprimente. De un calor infernal a un frio que te hace tullirte, Comida maravillosa a lugares que he recurrido a la comida chatarra.. Sin duda este pais es un enigma y no sabes los que te tiene reservado a escasos kilómetros.
Desde que ando solo (Ya casi un mes, a excepción de unos días con unos Colombianos), me prometí no andar de noche, y así ha sido en Colombia y Ecuador, sin embargo el Perú, por esta disfunción psicológica de la que sufre, ni el mismo sabe lo que va a hacer el mismo dia.
Salgo muy temprano y tomo el vuelo para ver las líneas de Nazca, sigo las instrucciones al pie de la letra y en treinta minutos recorremos esta zona protegida, que no deja de ser impactante por las condiciones en que se ha petrificado el suelo desértico de esta zona, pero hasta ahí de las lineas de nazca.
Llego al hotel con un indicio de Soroche (Mal de altura), que aunque con el estomago vació causo sus estragos, así que por sugerencia de los expertos, retaso mi salida un par de horas ya que mi ascenso va ha ser demandante.
Diez de la mañana y estamos a 30+ grados, nazca ciudad totalmente desangelada y ruidosa, trafico a todo lo que da, y un calor seco que salgo corriendo hacia las montañas ya que este sol no perdona… No ha pasado ni una hora, y ya he ascendido dos mil metros, y continua esta escalada. Para mi gran sorpresa ahora en vez de ese calor que viví durante los últimos días, Esta tierra me da gusto y baja la temperatura 20 grados de una manera que me recuerda el susto que me lleve hace unos días en Huaraz, y sin previo aviso lluvia, a lo que ya desarrolle una nueva técnica. Regresarme sobre mis pasos un par de kilómetros y encontrar donde ponerme el impermeable.
Este si que fue un gran acierto, son once treinta de la mañana y esta nevando, que… /$%&/, no entiendo asciendo a los 4000+ metros con una rapidez que ni para donde hacerme, una pampa infinita y empiezan a hacer su aparición, Llamas, Vicuñas y Alpacas, las que con lujo de pertenencia se cruzan por doquier, y yo sin poder ni siquiera tocar el freno ya que voy en una cama de entre granizo y agua nieve, que hago un par de pruebas de frenado, lo cuales están en cero. El termómetro continua bajando y no hay donde parar y abrigarme mas, así que recurro a mis ejercicios de inestabilidad mental con el fin de enfocarme solo en la huella que han dejado los autos. Gritos, risas, parloteo, lo que venga en mente para distraer el frio, y no salirme de la raya.
Para hacer el asunto mas interesante, a mis 60/70 kms/h, cuando te rebasa un auto o un camión, te premia con agua nieve sucia que la mica entra en crisis y pierdo totalmente el estilo, y me concentro en limpiarla como sea con mis maravillosos guantes contra agua, pero no contra nieve, que a estas alturas ya se sinergizaron con el clima y no hay parte de las manos que este seca. Merde ce friod… hago gala de expresiones en idiomas reales o inventados, con el fin de generar risa, y así continuo mi lento ascenso a conquistar Cusco.
Gracias a los calienta puños me aseguro de tener perfectamente adheridos los puños al acelerador y freno. Por que no inventaron unos para los pies, que para estas alturas aunque muy impermeables (Ja Ja), ya siento como los dedos perezosos empiezan a hormiguear.
El GPS, lee 4600 mts. Y mi termómetro .03grados que sin duda con el factor viento como premio me regalan unos menos, por fin veo un pueblo ante esta desolación el cual agradezco y ver un ser humano, por que el nervio esta a todo lo que da. Que Blackie no se vaya a poner en huelga por el frio.
Blackie se empieza a inconformar si por eso escogio Mexico y no su madre tierra Deutchland, y su protesta la manifiesta de una manera que hago un llamado a la madre tierra que no me haga la broma de reclamar mi helado cuerpo en estos lares… Sin previo aviso, como si cortaran el flujo de gasolina, se apaga frenando intempestivamente por uno o dos segundo, y reinicia su marcha normal, que manera de asustar a este solitario Ushuaio que juro ya haber pagado los excesos.
Freno en una ranchería de 30 casas y hago uso de mi visualización creativa, afirmando que hay un lugar donde poder parar aunque sea unos minutos, que para estas alturas son muy preciados ya que la luz de día por supuesto no me quedan muchas horas de esta… Para distraerme un segundo freno en esta desolada carretera y se acercan uno niños a platicar y cuestionarme.
Me quedo sorprendido de ver su respuesta a la costumbre de este frio y condiciones climáticas. Ver sus mejillas quemadas por el intenso frio y sus manos con un color obscuro, lo que no los limita a sonreír a la cámara y con esa alegría única de un niño, logran distraerme del P=)(&$%& frio que no cede.
Al ver que no hay donde encontrar una guarida, continuo mi gélido recorrido. Y claro ante este frio el día cede ante la noche, y Yo que si estoy aqui solo! pero la noche triunfa y así para ponerle mas sabor a este recorrido 50 kms es mi velocidad crucero...
Ocho de la noche y me percato que estoy descendiendo y entrando a un cañón, que felizmente Spinovich lo agradece ya que la nieve cede su lugar a agua, y en treinta minutos desciendo mil metros que como premio de consolación me regalan ocho grados, que con gran alegría los recibo y agradezco (Podria estar peor no....). Agua en vez de nieve, ya voy de gane…
Por fin llego a una poblacion en la que finco mis esperanzas de un brebaje caliente de cualquier naturaleza, y para mi gran sorpresa los quince minutos que invierto en este olvidado pueblo no sirven de nada, entrar a una tienda en total caos con olor a Canino mojado, solo hace que el estomago ya alucinando, solo aumenta la nausea… Así que continuo mi recorrido.
Esta obscuridad total me tiene muy nervioso, y sin nada de trafico, un lazarillo que guie mi camino, y no aparece alguno. Asi que freno en medio de la nada para hacer un pacto con este cañón que me tiene en total atención ya que los derrumbes aparecen en cada momento, y esas piedras filosas hambrientas de caucho Alemán.
Hacemos un trato con el cañón y así espantar el miedo que genera esta carretera desolada, obscura y llena de piedras. Parece que mis tratado en un lenguaje singular y surtió efecto, ya que por una hora treinta se alejo de mi y me dejo llegar a i mi destino final. Un hotel perdido en la nada, Diez de la noche sano y salvo….
Soy premiado por mi hazaña con agua caliente, una reconfortante cena, y un Pisco.
Spinovich y Blackie con el Soroche

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