martes, 22 de enero de 2008

Spinovich

17 de enero de 2008
Paracas-Nazca El Perú 260 Kns

A las ocho de la mañana salimos rumbo las Islas Ballestas, en treinta minutos llegamos a este paradisíaco lugar donde se observan las grandes dunas paisaje totalmente árido, carente de algún indicio de vida, y al lado opuesto este paraíso de aves, leones marinos, Pelícanos y pingüinos...

Llegar a este lugar es un espectáculo ver cada cm. de área habitable esta sitiado por aves de unas cinco especies, al acercarse el hedor que despide el guano de estas aves es notorio, mismo deshecho que se industrializa para fertilizantes.

Llegue en una época donde paren los crios de leones marinos, así que es un griterío muy singular, rodeamos la isla y se ven lugares totalmente cambiado el color del paisaje, por la sobrepoblación.

Con incertidumbre por cuestión de seguridad me dirijo a Pisco (Terremoto hace unos meses). Un viaje de este tipo no solo puede incluir lo agradable. El tema de la gasolina en Perú, es un tema más de cuidado, me dan ataques de nostalgia al ver bombas de Gasolina que todavía son mecánicas, y por supuesto si así esta la maquina, como estará la gasolina?? Tomando mis precauciones N, N, N... sin previo aviso empieza a brotar gasolina como culebra encabritada, y soy bautizado en nombre del Perú. La doña con aires de sorpresa solo esboza un comentario, tengo agua con un poco de barro, la quiere.... Así que ahora Spinovich no creo que se duerma en estos desiertos, con gasolina por doquier y una que otra parte noble....

Acudo a mi maravillosa Camelbak, un gran acierto de equipo, e inicia el juego de haber quien escupe mas agua, encuentro un lugar distante y evitar a la autoridades para bajar los niveles des gas en mi traje.... Pin•$%&/ Murphy que ingenio tienes para cobrar tu bromas.

Me dirijo al desierto de la Huacachina aventura muy esperada. En este lugar se practica el surfing en arena, y autos Tubulares. Contrato un auto chico, que resulta maquina Toyota, chasis VW, caja Combi y todo un manojo de ajustes caseros, pero realmente muy eficiente.

Tratando de quedar bien el piloto ya que le dije que esto iba a un reportaje, demostró sus habilidades en esta arena, que al menor descuido engulle las llantas, evento que nos sucedió una vez. Que sensación ir a 90/100 kms/hr. La arena hace su parte y así surcamos las pendientes que hacen su labor de sacarte un suspiro, increíble lo que logran estas arañas mutantes.

Y claro que se viene la prueba de surfear en arena, que por la pendiente en la que te dejan, lo único que tienes que hacer es ver como para esta tabla posesionada, y su único interés es bajar lo antes posible. Haciendo alusión de mi experiencia en nieve, el conductor solo sonríe ante mi ignorancia. Una clase de dos minutos y ya que quiero hacer una pregunta técnica, ya es muy tarde.

Ya que juro tener control de este artefacto, el paisaje da vueltas y ahí voy en franca picada, no se si de nervios, pero la risa se apodera dándome cuenta el ridículo que estoy haciendo ante la cámara ya que me están filmando, y no puedo parar. Logro recuperara el balance y ahí voy de nuevo surcando los mares del Huacachina, y como recuerdo un par mas de caídas descontroladas y por fin el fina de una pendiente de 500
mts llega a su fin.

Que maravilla de experiencia, aunque se ponga celosa la Blackie, esta caídas si las disfruté y quitaron mi foco de atención de lo que ha sido el pan nuestro durante los últimos cincuenta días...


Spinovich y la celosa de Blackie

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