lunes, 31 de marzo de 2008

Spinovich

26 de Marzo de 2008



Viajar por la famosa ruta austral quien con sus interminables lagos y rápidos que le han llevado a tener un lugar mundial, con rápidos calificados en nivel cinco, tuve la fortuna de comprobar que esta aguas tan tranquilas y apacibles que ves a lo lejos con unas tonalidades indescriptibles, deben de ser parientes del ripio, ya que cuando estas dentro sigilosas están esas olas viendo donde te distraes para engullirte en estos remolinos que los expertos en Kakyaks hacen una demostración de ballet en agua.

Soledad soledad y mas soledad, estas carreteras pasan horas y no ves un alma quien las transite, tu único compañero es el paisaje que constantemente cambia haciendo un llamado a tu total atención, a lo que en estos instantes se aprovecha el ripio, ya que en la menor distracción se encarga de exigirte la total concentración en el camino. Como niño compulsivo de atención difícil dejarte disfrutar este maravilloso paisaje. La versión Chilena de ripio es ingeniosa y llena de tecnología, por que sumado a todo el sinnúmero de cualidades que tiene su primo Argentino, este tiene una curvatura que del centro del camino a la cuenta puede haber 80-100 cms, así que en la supuesta rodada que tienes que circular constantemente te empuja a la cuenta, la cual agazapada te esta esperando para que cometas el mínimo error y te engulla con esta granito milenario de rió y no sabe el principio de adherencia.

El solo hecho de regresar o parar para tomar una fotografiá se convierte en un tema y claro que el ripio empieza a hacer de las suyas y a probar suelo Chileno, que por supuesto no hay un alma quien te socorra, hago mis ejercicios de paciencia y me doy cuenta que la única ayuda son halcones que como soporte emocional se dedican a observar a este Alien con ese bicho raro caído.

Sin duda la soledad repetitiva te lleva a tener tiempo para hacer todo tipo de estrategias, así que para reforzar la psique, le miento madres al ripio y amenazo que tengo a todo un contingente de compañeros que me ayudan a levantar a Blackie, que por cierto empiezo a encontrar por doquier calcomanías de mi expedición, y son recordados por los locales, y que pasaron por estos lares hace ya muchas lunas.... así que otro ejercicio es intentar leer en el ripio por donde pasaron y seguir las huellas y así disminuir los constantes berrinches de Blackie y tirarse al suelo.

Ya que estas en la total desolación y veo a Blackie placidamente haciendo un berrinche mas si ganas de cooperar, solo me queda hacer un llamado a mis compañeros, Ángeles del camino y quien mas venga en mente, filmo el evento para forzarme a no hacer el ridículo, y ahí vamos. Para mi gran sorpresa Blackie esta de nuevo de pie y como discapacitada logro reincorporarla y continuar este circundante camino que no te permite relajarte sin parar totalmente para admirar esta bellaza natural.

Las ventajas que da el ripio es que todo mundo le teme, así mismo dejan la mitad del auto camioneta o lo que sea con estos infames caminos, así que cualquier lugar es bueno para parar y tomar un refrigerio o solo descansar y admirar glaciares, lagos y rios estando seguro que en una hora solo tendrás un par de animados motoristas que invaden tu camino.

Horas y horas de ripio es imposible no distraerse a lo que soy llamado a la realidad con un hoyo en el estomago y el nervio a todo lo que da con la esperanza de no caerme, malabares van y vienen alto total, cerca y doy gracias. Una curva se va otra también, y afortunado que no hay trafico, así que paro y todo tipio de ejercicio de relajación es llamado y a continuar, afirmándome que solo quedan 150 Km. a mi destino... Merde.

Por casi día y medio recorro el espectacular Rió Buenos Aires que su inmensidad te lleva a pensar que es Mar, acompañado con estas interminables cordilleras y sus sigilosos glaciares haciendo de cada curva una muestra de la belleza natural y armonía intocables de estas lejanas tierras de la Patagonia. La única huella que ves y que es triste y deprimente, es como siempre le huella humana, lo que a toda esta belleza da un vuelco depresivo intentado entender tal atrocidad humana.

Resulta que hace aprox. 10-20 años con fina de poblar estas tierras a los colonizadores se les permitió hacer lo que quisieran con las tierras las cuales estaban repletas de arbolés milenarios y totalmente saturados de madera, así que los colonos con fin de desplante se dedicaron a talar los arbolés y dejarlos ahí, sin aprovechar la madera y hacer uso de ella, la cual quedo como monumento a la masacre que cobro miles de hectáreas y que estos que algún día fueron maravillosos e imponentes arbolés que niegan desaparecer para demostrar la tragedia a la que fueron sujetos. Orgullosos de lo que algún día fueron sus restos quedan erguidos en lo mas alto de estos cerros, miles y miles caídos, cerros completos. Y lo mas triste es que se han convertido en tierras inservibles sin ver un plan de replantación.

Sin duda llegar a estos lugares tan desolados te lleva a que la naturaleza te muestre los paisajes mas insólitos y caprichosos que he visto, el cielo reclamado atencio hace su parte, con estos vientos incesantes no hay un solo pintor que no este incluido en estas obras que es imposible no admirarlas, así como en los atardeceres hasta temerlas ya que el viento es el perfecto y demandante artista que si caes en la distracción te convierte en el instante en parte del paisaje.

Lluvia lluvia y mas lluvia, frio y ripo, por que todos se conjugan a estar presentes y hacer del H2O, ahora otro elemento de gran precaucion que pide acceso a este juego de a ver quien cae primero....



Spinovich y la berrinchuda Blackie

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